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—Ajá, con que las apariencias engañan... ¿Y cómo sería eso exactamente?
<<Bien, para ello, debemos aclarar ciertos asuntos primero. Principalmente, retomaremos en donde dejamos el tema del aura y los chakras. ¿Recuerdas cuando me explicaste que este consiste en un campo electromagnético que rodea a todos los seres vivos y es afectado por el estado físico, mental y emocional de cada individuo?>>
—Seee, obviamente. Además de que refleja las situaciones que uno experimenta, muestra lo que uno en realidad es y lo que está viviendo. Directamente influenciada por lo que piensa y siente.
<<Claro. Así, por ejemplo, si tenemos un estado elevado de conciencia, estamos relajados y serenos, el aura indudablemente estará clara. En cambio, si estamos viviendo situaciones difíciles, el aura estará más oscura porque se desequilibra. Ya que, como esta no es inmutable, cambiará con el tiempo, la evolución espiritual y el medio ambiente>>
—Entendido, ¿qué más?
<<El aura de nuestra joven protagonista, en esta ocasión, era oscura. De tonos negros, grises y marrones que reflejaban desequilibrios emocionales o dolencias físicas. Difícil de averiguar en base al amoroso medio ambiente en el que la hallé. Extremadamente perfecto como para dudar>>
—¿Es decir?
<<Una casa de clase media alta. Dinero no les escaseaba ni miembros familiares. Madre, padre y hermano del tipo estándar. Sin violencia ni traumas psicológicos. Ninguna muerte importante reinaba en ellos tampoco. De trabajos regulares, estudios, viajes, idiomas, deportes. Nada parecía esconder secretos. Nadie parecía esconder su verdadera identidad>>
—Ajá...
<<Sin embargo, personas con las características de un aura oscura suelen estar llenas de ansiedad y angustia, lo cual se traduce en comportamientos superficiales y agobiantes. Alguien con malas intenciones, con la maldad arraigada a su corazón por algún motivo como la venganza; cargará sobre sí oscuridad. Y aquello fue lo que noté al encontrarla a ella, en medio de su estudio por los diversos tipos de helechos, sentada en el patio interno de su casa. Ya de lejos visualicé las incongruencias en su aura. Un alma atrapada en pozos de niebla y confusión. Inmediatamente, retrocedí. Correría un peligro mortal si me dejaba contagiar por la negrura de su energía>>
—Un pequeño problemón —ironicé—. ¿Y cómo harías para saber su historia si ella no te la contaba con palabras?
<<Tras observar su estado, no había otra opción que no fuera la transmisión oral. Tanto sus dolencias físicas como emocionales me dañarían internamente si yo tratara de atravesarla y amoldarme a su alma. Saldría contaminada por su elevada negatividad>>
—¡Imposible! ¿Así que te vio? ¿Cara a cara?
<<No. Te expliqué anteriormente que debe ser su destino vernos. Sino, no>>
—¿Y bien?
<<¿Recuerdas el "Proceso de invisibilización"? Esto de ser consistentes con el aspecto y textura de los fantasmas. De acuerdo. Ella poseía las mismas cualidades>>
—¡¿What?! ¿Cómo?
<<No pretendo dar a conocer la razón antes de tiempo, únicamente puedo adelantarte que su alma estaba más expuesta de lo normal. Tanto que, al verme y reconocerme como un igual, tuvo el coraje de entablar una conversación conmigo. De igual a igual. De palabra a palabra. De su mundo de emociones al mío. De manera idéntica a que si yo me hubiera adherido a este de forma voluntaria>>
—¿O sea que hablaron así como estamos hablando nosotros? ¿Bla, bla, bla?
<<Los fantasmas no poseen cuerdas vocales. Transmiten sus pensamientos a través de la mente. Como la voz de la conciencia>>
—Como los hermanos silenciosos.
<<¿Quiénes?>>
—Hermanos tuyos que viven en la Ciudad Silenciosa —me reí. ¡Qué malvada soy!— ¿Y es eso acaso posible? Conversaciones de almas gracias al poder de las neuronas.
<<No lo creía real hasta el momento. Simplemente, de un segundo a otro, surgió como una nueva forma de comunicación para las almas atrapadas y los auras oscuros. Una agradable sorpresa y gratamente nutritiva de conocimientos. Aprendiendo de ese modo, que los universos se complejizan cada vez más, los límites se expanden y todo se convierte en posibilidad>>
—Okey, supongo que lo comprenderé luego... Pero, ¿y lo de las apariencias engañosas? ¿Tiene que ver con el susto-asombro que te diste cuando charlaste con su alma como si nada raro estuviera sucediendo?
<<Similar>>
Que miedo, digo, misterio.
—Bueno, ya. ¡Cuenta de una vez!
Deseosa de descifrar los secretos que aguardaban a por mí en el relato, lo titulé: "Un secreto".
.........................
—Ja... no te lo puedo creer. Un fantasma con apariencia de nena engañando a la gente—. Chasqueé la lengua— Es una perra con todas las letras. Una pendeja, embustera, resentida, ruda y apática persona. Bien merecida está su cárcel de niña chiquita y tonta.
<<¿Cómo puedes creer algo así? Es una maldición la que carga, una herida nueva todos los días, una condena que nadie debería sufrir aun cuando su actitud no sea la más amable de su universo>>
—Esa es la genialidad de las maldiciones, ¿no? Magnus Bane tenía mucha razón cuando lo dijo.
<<¿Quién?>>
Ahogué una risa.
—Ayaya, esta gente que no lee Cazadores de Sombras. En fin, volviendo al tema, ¿de verdad crees que poseía algo de amable? Me parece que ella ni siquiera sabía el significado de amabilidad ni de sinceridad o tolerancia. ¿Qué clase de muerto viviente usa su propio cadáver para pretender vivir una vida que dejó de pertenecerle en el momento en que murió? ¿Qué clase de corazón busca jugar con los sentimientos de los demás? Hacerles creer a su familia, amigas y novio que son queridos, amados, valorados por su espléndida sonrisa. A ella le vale madres todos ellos. Es evidente. Sino, ¿por qué mentiría?
<<Tal vez, debido a que no poseía opción>>
—Nada que ver. Si a ella les importara, aunque sea un poquito, no les mentiría para nada. Hubiera aceptado su muerte física permitiéndoles a sus seres queridos que la lloraran y extrañaran. Hubiera aceptado el hecho de que es un fantasma y que no tiene nada más que hacer en este mundo, excepto por resolver sus asuntos pendientes para irse pronto al cielo. Pero no. Eligió engañar.
<<Y, ¿alguna vez consideraste que, a lo mejor, ese tipo de logros y experiencias eran las que le faltaban cumplir antes de abandonar su condición de espíritu? ¿Qué el viaje a Francia, los posteriores estudios, las efímeras compañías, cada uno de esos elementos eran los asuntos pendientes a resolver? ¿Qué a causa de su temprana muerte estaba destinada a continuar con las hazañas de su vida en condición de fantasma encubierto? ¿Qué no iría al cielo hasta que hubiera aprendido lo suficiente de la Tierra y poseyera el conocimiento básico del mundo antes de partir? ¿Qué piensas de eso?>>
—Que es una tontería. Ella podrá creerse la Madre Teresa de Calcuta, pero estoy segura que no lo era. Ni yo ni los miles de universos que existen. Por tanto, ninguno de ellos sería tan generoso de regalarle tan bello destino. ¡Patrañas! Ella es egoísta. Ella únicamente piensa en sí. Ella les miente para su propia satisfacción, no porque sea lo que está obligada a hacer antes de liberarse de la Tierra. No le importa el amor de su novio, la amistad de sus amigas, el cariño de sus padres. No. A ella le interesa solamente obtener tantos logros y aventuras como pueda y al demonio si deja gente tirada en el recorrido. Total, ya está muerta. No sufre. El resto de su círculo sí.
<<¿Segura? En base a lo que oí, la jovencita era siempre agradable y sonriente. Tierna. Risueña. Agradecida. ¿A quién afirmas que hizo padecer? ¿A sus amigas? La amistad se disolvió como cualquier amistad mundana. Ella no lastimó a nadie, en cambio, fue lastimada. ¿A su novio? La mayoría de las parejas, en sus comienzos, presenta inconvenientes en la intimidad. En especial, cuando son jóvenes, inmaduros, inexperimentados. ¿A sus padres? El típico cansancio de verse a diario provoca estragos en la relación, aunque no es determinante para verse arruinados o culparla a ella. De modo que, ¿a quién de su círculo hizo sufrir?>>
—A todos, dah. Según ella, nadie nunca estaba a su nivel, todos eran un par de infradotados a sus pies. Mientras que ella era una maníaca del buen gusto, intelectual, interesante, erudita, excelente y filosófica; los otros eran unos aburridos cerdos vulgares. Se quejó de la infantilidad de su familia y amigas, de la simplicidad de los libros juveniles y hasta criticó a las redes sociales de actuar como pudridores oficiales del conocimiento de calidad. Menospreció a cuanta cosa se cruzó por su paso para quedar como la más perfecta de la mismísima existencia. ¿Lo ves? Escaló sobre las cabezas de otros para sentirse bien con ella. Por ello, digo que le interesan solamente los logros. No la gente. No quiere perder el tiempo con bobos.
Nadie quiere perder el tiempo con bobos.
<<Estás convencida de que es mala, egoísta y materialista, precisamente, porque te molestó su cambio de actitud. ¿Verdad? No disfrutaste en lo más mínimo que derrumbara su primer personalidad para construirse otra>>
¿Y quién además de ella lo disfrutó?
—Verdad. ¿Con qué derecho hizo eso? ¿Con qué derecho se auto-concedió el poder de ser más que los demás?
<<Eso no es completamente cierto y no debo por qué explicártelo. Esto ya lo discutimos. El cambio es inevitable. Tú misma lo expusiste: "¿Acaso no sabe que madurar y cambiar de pensamiento es lo más saludable que pueda existir?". Por tanto, no veo razón por la que consideres que su cambio de preferencias sea irracional. Ella redirigió sus prioridades en otra dirección, un camino que le favorecía y la enriquecía como persona. Por eso se alejó de sus antiguas amistades. Por eso escogió a su nuevo novio. Por eso modificó su personalidad. No fue debido a que pensara del resto como necios varios niveles bajo ella. Por el contrario, deseaba lo mejor para ella>>
Ilusa...
—¡No es lo mismo! —chillé. Estaba impaciente por terminar la conversación. Ya suponía el rumbo que tomaría y no me apetecía conocer los resultados— Una cosa es cambiar para mejorar uno mismo, de manera solitaria, con la idea de progresar en las habilidades personales. Sentirse orgulloso de uno mismo. Otra muy diferente es cambiar con la meta de superar a otros sin un porqué definido. Robar las habilidades de los demás, adueñarse como si fueran propias, adornarlas y luego sacarlas a la luz para recalcarle a todos que él es el mejor, que nadie le puede ganar, que él es insuperable. Ella justamente hizo eso. Cambió para percibirse arriba del resto. Cada mentira le valió con ese objetivo.
<<¿Ese es tu razonamiento? ¿Lo hizo solo porque sí?>>
¿Por qué sigues insistiendo?
—Exacto. Se sentía pequeña, diminuta, sin valor. Y se cansó. Decidió convertirse en una gigante pisando a toda persona que creyera culpable, aun cuando ninguna lo fuera, aun cuando el "supuesto desprecio" fuera auto-infringido y no de alguien que anhelara bajonearla —me callé. Mis ojos fuertemente presionados ayudaban a tranquilizarme. Este tema me estaba superando más de lo que debería— Me... Me da pena que ella tenga que pasar por eso. Que... Que su orgullo no le permita valorarse por sí sola, sino que deba recurrir al sufrimiento ajeno para notar lo valiosa que es...
Lo arruiné. Me fui de tema.
<<Inédito. Jamás esperé que finalizaras con semejante confesión. Sinceramente, admito que tu profundo análisis tiene enormes posibilidades de ser verídico. Aunque, claro, según ella nunca lo reconocerá>>
—Ajá.
<<¿De adónde proviene tanta seguridad?>>
Sabía que sería muy obvio.
—Porque conozco a alguien así... —Respira, respira— Y antes de que vuelvas a preguntar, no quiero hablar de eso. Pasemos al último relato tuyo.
<<…>>
